Baja natalidad en Argentina: qué factores influyen en la decisión de tener hijos

Una encuesta nacional reveló que más de la mitad de las personas de entre 18 y 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos que desearía.

Las dificultades económicas y de cuidado aparecen entre las principales barreras.

La baja de la natalidad en Argentina no responde únicamente a una decisión de tener menos hijos.

Una investigación nacional mostró que, para una parte importante de la población, existen obstáculos económicos, laborales y vinculados a los cuidados que dificultan concretar los proyectos reproductivos.

La tasa global de fecundidad se ubicó en 1,2 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo poblacional estimado en 2,1.

En este contexto, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina y la consultora Voices! realizaron la primera encuesta nacional sobre intenciones reproductivas.

El estudio, denominado “Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad”, relevó a 1.515 personas de entre 18 y 70 años de distintas regiones del país.Uno de los principales resultados fue que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años aún no tiene la cantidad de hijos que desearía tener si no existieran limitaciones.

A su vez, las condiciones económicas y vinculadas al cuidado explicaron el 62% de los casos en los que las personas tuvieron menos hijos de los deseados.

El modelo de dos hijos continúa siendo el ideal más elegido, con un 34% de las respuestas.

Sin embargo, las posibilidades de concretar ese proyecto aparecen atravesadas por cuestiones como la situación económica, la estabilidad laboral, el acceso a la vivienda y la distribución de las tareas de cuidado.La investigación también mostró diferencias generacionales.

Dos de cada diez mujeres de entre 18 y 24 años manifestaron que no desean tener hijos, mientras que el deseo de formar una familia continúa presente en una proporción importante de quienes sí proyectan tenerlos.

En materia de salud sexual y reproductiva, el 92% de las personas encuestadas manifestó conocer los métodos anticonceptivos.

Sin embargo, el 22% señaló que alguna vez no pudo utilizar el método de su elección, mientras que casi cuatro de cada diez mujeres indicaron haber tenido dificultades para negarse ante relaciones sexuales no deseadas.

Los resultados plantean así una mirada más amplia sobre la baja natalidad: no se trata solamente de cuántos hijos quieren tener las personas, sino también de qué condiciones tienen para decidir cuándo y cómo concretar ese deseo.

El informe sostiene que las políticas públicas no deberían orientarse a promover un determinado modelo familiar ni a incentivar una cantidad específica de hijos, sino a garantizar condiciones que permitan tomar decisiones reproductivas de manera informada, autónoma y libre de desigualdades.