Un sujeto de 34 años fue detenido acusado de engañar a nenas (en promedio de 9 años) para obtener imágenes de alto contenido sexual. Realizaba la aberrante operatoria a través de distintas plataformas digitales. Hasta el momento detectaron 15 víctimas.
Diego Orlando Gaona, de 34 años, se negó a declarar ante las Dras. Solange Castelli y Érica Chiessi, fiscales a cargo de la UFI Nº 7, cuando fue indagado este miércoles por la mañana. Estuvo asistido por un defensor oficial. Quedó alojado en los calabozos de la comisaría 7º de Moreno (La Reja).
Gaona había sido detenido durante la tarde de este martes 9 de junio en su casa del barrio Parque Paso del Rey por el subinspector Ariel Sallemi y el sargento Marcelo Nogales del destacamento del barrio Santa Brígida de General Rodríguez. Estos oficiales tienen una destacable experiencia en delitos contra la integridad sexual.
Este sujeto está imputado por los delitos de “tenencia y producción de representaciones de menor de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas con fines de distribución o comercialización agravados por ser las víctimas menores de 13 años y captación por medios tecnológicos de un menor de edad con el fin de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”.
La investigación fue realizada por la ayudante fiscal Graciela Celayes del Viso, quien estuvo nueve meses desmenuzando los indicios y sumando datos para lograr sustanciar un caso de tono aberrante. En septiembre del año pasado, la policía, con una orden de allanamiento otorgada por la Dra. Adriana Julián (titular del Juzgado de Garantías Nº 1 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez), secuestró 5 teléfonos celulares. El objetivo fue una casa del barrio Parque Paso del Rey.
Celayes del Viso trabajó sobre esos aparatos fuera del horario habitual de trabajo e incluso los fines de semana. Había una multitud de datos distribuidos en distintas plataformas digitales. Algunas de estas aplicaciones son las más utilizadas por las redes de pornografía infantil en virtud de las encriptaciones que utilizan y por la protección que brindan, asegurando el anonimato.
La pesquisa comenzó con un informe remitido por la empresa Meta, controladora de la red social Facebook, ya que detectó el intercambio de material prohibido entre dos perfiles a través de Messenger. La denuncia fue radicada en Berazategui, desde donde se alertó a la fiscalía Nº 7 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, especializada en grooming, entre otros delitos.
El contenido era sexual explícito y una de las cuentas estaba a nombre de una mujer. La hija utilizaba el perfil. Se trataba de una nena de once años. Con los recaudos legales, se le tomó declaración a la víctima. Contó que tenía contacto con otro chico de 12 años, según le había manifestado, quien le había pedido fotos íntimas. Y que poco después Facebook dio de baja la cuenta de su madre. No entendía la razón.
El avance de la investigación determinó que detrás del otro perfil no había un nene, sino un depravado de 34 años, quien estaba domiciliado en Moreno, específicamente en barrio Parque Paso del Rey. Con la sumatoria de información, llegaron a Diego Orlando Gaona. Más allá de que usaba una cuenta con nombre apócrifo, empleaba un celular a nombre de su progenitora, el cual estaba asociado a una billetera virtual con sus datos reales. Quedó cercado.
Este fue el motivo del allanamiento del mes de septiembre. Desde una oficina judicial especializada en cuestiones tecnológicas, lograron la apertura de los teléfonos incautados. A partir de ese momento, comenzó el detallado trabajo de Celayes del Viso. La funcionaria logró la identificación de 15 víctimas. Solo la niña de Berazategui era argentina. El resto, distribuidas por toda Latinoamérica e incluso Estados Unidos. La mayoría tienen 9 años de edad.
La caída de este chacal se debió principalmente a un descuido: el uso de la mensajería de Facebook. Una especialista en este tema reveló que las redes de pedofilia utilizan plataformas protegidas, por este motivo son difíciles de detectar. Diego Orlando Gaona seguía el patrón habitual: engaño, “seducción” y amenazas ante la negativa de suministrar material explícito. Perversidad en estado puro.
Diego Orlando Gaona no cuenta con antecedentes policiales. No es una sorpresa. La pena en expectativa es relativamente alta: al menos 10 años de prisión. La investigación no concluyó. No hay dudas de la existencia de más víctimas, ya que presumen que procesaron solo un 20% de la información de los teléfonos. No descartan que este sujeto integre una red internacional.


