La investigación se inició el pasado 7 de mayo, luego de un violento robo ocurrido en el domicilio de una familia. Varios delincuentes ingresaron a la vivienda tras forzar una ventana y, una vez dentro, golpearon a uno de los moradores con un arma de fuego.
Los asaltantes se apoderaron de una importante cantidad de dinero en efectivo, televisores, teléfonos celulares y otras pertenencias antes de escapar del lugar.
A partir de lo ocurrido, el equipo de la Ayudantía de Entraderas, dependiente de la UFI Nº 7 y a cargo de las fiscales Solange Castelli y Érica Chiessi, comenzó una serie de tareas investigativas con la colaboración de personal de la División de Crimen Organizado de la Policía Bonaerense.
El análisis de las cámaras de seguridad permitió identificar el vehículo utilizado por los delincuentes para escapar. Los investigadores también determinaron que el rodado contaba con un sistema de rastreo satelital, lo que permitió reconstruir el recorrido realizado desde el domicilio de uno de los sospechosos hasta el lugar donde ocurrió el robo.
A estas tareas se sumaron el análisis de los datos GPRS de los teléfonos celulares sustraídos, la compulsa de redes sociales y el estudio de distintos datos obtenidos durante la investigación.
Con toda esa información, los investigadores solicitaron tres órdenes de allanamiento, que fueron autorizadas por el juez de Garantías.
Como resultado de los procedimientos, fueron detenidos dos de los presuntos responsables del robo y se secuestraron diversos elementos considerados de interés para la causa.
Los dos sospechosos serán indagados en los términos del artículo 308 del Código Procesal Penal por el delito de robo agravado, cometido en poblado y en banda, con efracción y con armas cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada.
Mientras tanto, la investigación continúa para identificar y localizar al resto de los integrantes de la banda que participaron del asalto.


