El acceso a la información sobre los medicamentos experimentará un cambio rotundo a partir de la implementación obligatoria del etiquetado digital.
A través de la incorporación de un código QR o data matrix en los envases, los usuarios podrán escanear el material con un teléfono celular para consultar de forma directa el prospecto vigente y autorizado.
Esta medida abarca a todos los remedios, tanto de venta libre como bajo receta, permitiendo conocer indicaciones, dosis, conservación y efectos adversos de manera rápida.
El formato virtual busca solucionar los problemas del papel tradicional, como la tipografía pequeña, el deterioro del material y el riesgo de que la información quede desactualizada ante nuevas advertencias médicas.
Además, al consultarse desde un dispositivo móvil, cada persona podrá ampliar la letra, usar herramientas de lectura asistida o acceder a recursos futuros como videos explicativos (útiles para aprender a usar aerocámaras o autoinyectables), mejorando la accesibilidad para adultos mayores o personas con dificultades visuales.
La transición será progresiva: los laboratorios tendrán un plazo de seis meses para incorporar los códigos en sus líneas de producción, mientras que los envases ya fabricados podrán seguir comercializándose de forma habitual.
Por seguridad, la normativa prohíbe expresamente que estos códigos redirijan a contenidos publicitarios.
Finalmente, la medida no solo moderniza el sistema de salud bajo estándares internacionales, sino que genera un impacto ambiental positivo al reducir paulatinamente el uso de papel.


