La migraña es mucho más que un dolor de cabeza: puede provocar episodios intensos que duran horas o incluso días, acompañados de náuseas, vómitos y una marcada sensibilidad a la luz y los sonidos.
Según especialistas, las mujeres son las más afectadas, en parte por la influencia de los cambios hormonales.
El neurólogo Daniel Gestro, de la División Neurología del Hospital de Clínicas, explicó que la migraña suele aparecer en la pubertad y afecta especialmente a personas de entre 20 y 40 años.
Entre los factores que pueden desencadenar o agravar las crisis se encuentran el ciclo menstrual, el embarazo, la menopausia y el uso de anticonceptivos hormonales.
También pueden influir los cambios bruscos de temperatura, las luces intensas, los ruidos fuertes y los olores penetrantes.
Cómo reconocer una migrañaEl dolor suele ser intenso y localizarse en un lado de la cabeza.
Puede durar desde unas horas hasta tres días y presentarse junto con náuseas, vómitos y molestias ante la luz o los sonidos.
En algunos casos, antes del episodio aparecen síntomas conocidos como aura, que pueden incluir alteraciones visuales, hormigueos o dificultades para hablar.
El especialista recomendó consultar cuando los dolores son frecuentes, empeoran en intensidad o duración o interfieren con las actividades cotidianas. También es importante buscar atención médica ante episodios repentinos y muy intensos, desmayos, confusión o síntomas neurológicos.
Si el dolor aparece más de cinco veces al mes, es conveniente consultar con un profesional para evaluar posibles tratamientos preventivos.
Además, Gestro advirtió sobre el uso excesivo de analgésicos, ya que tomarlos con demasiada frecuencia puede agravar el problema.
Recomendaciones para prevenir las crisis
Entre las medidas que pueden ayudar a reducir los episodios se encuentran:
– Realizar actividad física aeróbica con regularidad.
– Mantener horarios de alimentación y evitar ayunos prolongados.
– Respetar las horas de sueño y sostener rutinas de descanso.
– Evitar, en la medida de lo posible, temperaturas extremas y estímulos intensos como luces, ruidos u olores fuertes.
– Llevar un registro de los episodios, su duración y las posibles situaciones que los desencadenaron.
Reconocer los síntomas y consultar a tiempo permite evaluar alternativas de tratamiento y mejorar la calidad de vida de quienes padecen migraña.


