Un total de 47 animales silvestres regresaron a la Argentina desde Uruguay en el marco de una operación conjunta para restituir ejemplares afectados por el tráfico ilegal de fauna. Se trata de ocho cardenales amarillos, 20 loros habladores y 19 tortugas terrestres.
La repatriación se concretó en el paso fronterizo entre Gualeguaychú, en Entre Ríos, y Fray Bentos, y representa la primera experiencia de este tipo entre ambos países.
La iniciativa busca establecer un mecanismo de cooperación para que los animales pertenecientes a especies protegidas puedan regresar a sus territorios de origen.Uno de los aspectos destacados del procedimiento fue la identificación del origen de los cardenales amarillos.
A través de estudios genéticos se confirmó que los ocho ejemplares rescatados en Uruguay pertenecían a poblaciones argentinas, un dato que permitió fundamentar su restitución.
Los animales serán rehabilitados para una posible liberación
El regreso al país es el primer paso de un proceso que contempla controles sanitarios, recuperación y evaluación de cada ejemplar.Los cardenales amarillos y los loros habladores fueron trasladados a la Estación Cuarentenaria Lazareto del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), donde permanecerán en aislamiento y serán sometidos a las pruebas correspondientes.Una vez finalizada esa etapa, los cardenales serán derivados al programa de conservación de la Fundación Temaikèn para su rehabilitación y posterior liberación.
Los loros habladores, en tanto, serán llevados al Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de Fauna (CRIIF) La Esmeralda, en Santa Fe, donde se evaluará su posible reinserción en la naturaleza.
Las 19 tortugas terrestres ya fueron recibidas en ese centro y trasladadas directamente desde el punto de encuentro fronterizo.
La operación fue coordinada por la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Biodiversidad, Relaciones Ambientales y Cooperación. También participaron las autoridades CITES de ambos países, la Brigada de Control Ambiental, SENASA, la Fundación Temaikèn y organismos especializados del Ministerio de Ambiente de Uruguay.
El procedimiento se realizó en el marco de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que establece mecanismos de cooperación internacional para regular el comercio de especies protegidas.


