Ola polar: qué alimentos ayudan a mantener el cuerpo caliente durante el invierno

Con el avance de una masa de aire polar sobre gran parte del país, las bajas temperaturas se hacen sentir con fuerza y generan la necesidad de adoptar hábitos que ayuden al organismo a conservar el calor. En este contexto, la alimentación cumple un rol clave para atravesar los días más fríos.

Especialistas en nutrición coinciden en que las comidas calientes y de alto valor energético favorecen la regulación de la temperatura corporal y aportan la energía necesaria para enfrentar las jornadas invernales.

Además, una dieta equilibrada puede contribuir al fortalecimiento del sistema inmunológico en una época del año marcada por el aumento de enfermedades respiratorias.

Opciones recomendadas para los días de frío

Durante el invierno, ciertas preparaciones tradicionales se destacan por su aporte nutricional y su efecto reconfortante:

Guisos caseros: combinan legumbres, verduras y carnes, lo que los convierte en platos completos, ricos en proteínas y energía, ideales para días de bajas temperaturas.

Estofados: de cocción lenta, permiten concentrar sabores y nutrientes, ofreciendo comidas calientes que generan saciedad y ayudan a mantener el calor corporal.Sopas y caldos: elaborados con verduras frescas, aportan hidratación y una sensación térmica agradable, siendo una buena opción previa a platos más contundentes.Preparaciones con maíz o polenta: por su contenido de carbohidratos, brindan energía rápida y sostenida, especialmente cuando se combinan con salsas o proteínas.

Platos regionales como el locro: de alta densidad calórica y gran aporte energético, resultan especialmente adecuados para jornadas de frío extremo.

Recomendaciones generales

Más allá de la elección de alimentos, los especialistas sugieren mantener una alimentación variada, evitar excesos de productos ultraprocesados y acompañar la dieta con una buena hidratación, incluso en invierno.

También se recomienda sumar actividad física moderada y protegerse adecuadamente del frío para reducir el impacto de las bajas temperaturas en la salud.

De esta manera, el organismo puede responder mejor a las condiciones invernales y atravesar la ola polar con mayor bienestar.