Que si nos ponemos todos de acuerdo, llegará la paz: el Colegio de Abogados tiene nuevas autoridades

Finalmente, en los primeros minutos de este martes 23 de junio, los consejeros del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez llegaron a un acuerdo y eligieron a las nuevas autoridades que acompañarán al presidente Eduardo Sreider, al menos por estos primeros dos años de mandato.

Luego de 22 días de tensión, durante los cuales un sector del oficialismo y la oposición habían impuesto una comisión directiva que era rechazada por Sreider y su sector, con fuertes acusaciones cruzadas incluidas, este lunes se realizó la asamblea.

Tres horas de febriles negociaciones sin resultados indicaban que el cónclave iba a fracasar y la institución seguiría casi paralizada. La reunión comenzó con los consejeros (titulares y suplentes) tomando la palabra, dejando marcadas las diferentes posturas, que por momentos parecían irreconciliables. Fueron más de dos horas, con nerviosismo palpable.

Incluso la Dra. Elisabeth Moscoso exigió a sus pares que explicaran el motivo por el cual no querían que integrara la comisión, al menos en puestos de importancia. En este punto cabe recordar que al menos una docena de fuentes que consultamos indicaron que el principal escollo para arribar a un acuerdo era la decisión de Sreider de colocar a Moscoso como vicepresidenta 1ª.

La Dra. Mariana Canevari propuso un cuarto intermedio para seguir negociando. Finalmente fumaron la pipa de la paz y a la medianoche, la mesa directiva quedó conformada de la siguiente manera:

Presidente: Eduardo Sreider

Vicepresidente 1º: Roberto “Tito” Erpen

Vicepresidente 2º: Jésica Brigandi

Vicepresidente 3º: Ana Mottino

Secretario: Agustín Dufour

Prosecretarios: Cristian Cura y Elisabeth Moscoso

Tesorera: Mariana Canevari

Protesoreros: Micaela Gianico y Emiliano Figueredo

Secretaría Académica: Diego Souto y Eloísa Raya de Vera

La situación es inédita en este Colegio de Abogados, que el pasado 1º de junio cumplió 15 años. Ahora buscan la normalización. La tensión interna se atenuó, pero evidentemente las heridas no cicatrizaron. Quedan dos años por delante, en los que la búsqueda de consensos será primordial para el correcto funcionamiento de la institución.