El 75% del material rodante eléctrico de las líneas Roca, Sarmiento y Mitre presenta demoras en sus revisiones programadas, según información difundida oficialmente por Trenes Argentinos. Se trata de más de 500 coches que tienen atrasos en los mantenimientos previstos.
La situación se da en el marco de la emergencia ferroviaria, declarada originalmente en junio de 2024 y posteriormente prorrogada hasta el 14 de junio de 2028.
En los fundamentos del Decreto 312/2026, publicado el 4 de mayo en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional reconoció el deterioro del sistema ferroviario y advirtió que afecta tanto la calidad del servicio como la salud de los pasajeros.
Uno de los puntos críticos está relacionado con el sistema de frenado de las formaciones.
En agosto, el Gobierno informó que avanzaba con la adquisición de repuestos originales para realizar el mantenimiento integral de los frenos de más de 700 coches eléctricos correspondientes a las líneas Roca, Sarmiento y Mitre.
La Secretaría de Transporte definió al sistema de frenado como uno de los principales elementos de seguridad de los trenes.
A los atrasos en los mantenimientos se suma una reducción real de los recursos destinados a la empresa encargada de operar los servicios.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, durante los primeros cuatro meses de 2026 la Sociedad Operadora Ferroviaria recibió alrededor de $310.000 millones en transferencias del Estado nacional, lo que representa una caída del 22,6% real respecto del mismo período de 2025.
Por otra parte, la línea San Martín mantiene pendiente la reparación general de sus 24 locomotoras CSR SDD7, incorporadas en 2013 y alcanzadas por trabajos obligatorios al cumplir diez años de uso o 900.000 kilómetros recorridos.
La licitación para esas reparaciones fue adjudicada a CRRC a fines de 2023.
Sin embargo, según la Auditoría General de la Nación, las órdenes de compra fueron emitidas recién en febrero de 2025 y el expediente permaneció sin movimientos desde 2023 hasta comienzos de ese año.
De acuerdo con las conclusiones del relevamiento de la AGN difundidas en agosto, la reparación general de las 24 locomotoras todavía no registraba avances sustanciales.
Durante este año, el Gobierno incorporó tres locomotoras nuevas para reforzar el servicio de la línea San Martín, aunque esa medida no reemplaza la reparación pendiente de la flota original.
De esta manera, los datos oficiales muestran que una parte importante del material rodante continúa con mantenimientos atrasados, mientras algunas reparaciones estructurales acumulan años de demora en un sistema que permanece bajo emergencia ferroviaria.


